miércoles, agosto 05, 2009

NY... con tu mapa en el bolsillo...

… alguien me dijo…


“NY es hermoso, tenes que conocer esa ciudad, te va a cambiar la vida”… ésa misma persona que meses atrás apareció en mi vida sin saber exactamente cómo, poco a poco se convirtió en un muy querido amigo que siempre supo qué cosas decir y que me transmitió la energía para definir cambios y enfrentar todo lo que venía con ello.

Desde ése día la idea comenzó a rondar en mi cabeza… típico taurino! Cuando se me pone algo no descanso hasta conseguirlo…! Renové aquél pasaporte viejo, tramité una visa… compré un pasaje… y me subí a un avión, mis acompañantes: un iPod con música (New York City Lights sonó todo el viaje!), un mapa con indicaciones de diferentes lugares que me dio ese querido amigo, una maleta de ropa en la bodega y un manojo de nervios y ansiedad…

Llegué con la lluvia y así mismo noté lo maravilloso del lugar, subí a un taxi… mi inglés patético pidió por la calle 34 y Lexington… a medida que el auto se acercaba a la ciudad y se veían esas torren enormes, los puentes, el río… temblaba por dentro, aun no sé si de emoción o miedo… tal vez ambos… Bajé del auto y una fina llovizna me recibió, subí al departamento y me tiré sobre la cama pensando en si era cierto que estaba ahí o no… me senté y miré hacia afuera, se sentía como estar dentro de una película, la imagen de la calle era fantástica, una zona “pintoresca” en pleno Manhattan, cerca de todo lo que quería ver…

Me di una ducha y salí a la calle… recorrí la ciudad con su mapa en las manos, miré las entradas de los subtes con temor… almorcé, volví a caminar, reconocí los lugares relacionándolos con tal o cual película… creo que en ese momento me di cuenta de cuánto cine americano había visto en mi vida. Pasé por lugares que en mi vida soñé ver, recorrí tiendas, restos, llegué a la zona más under de NY y me encantó la imagen que vi, es en la parte under donde se aprecia aun más la ciudad, no visitando a los típicos lugares de turistas, saqué cientos de fotos de lo que veía para no olvidar nunca tanto color, tanto estilo, tanta realidad que sobrepasó la pantalla de mi vida. Llegando la tarde me refugié del agua en un café de estilo típico americano, con los sillones en rojo carmín plastificados, mesas redondas plateadas, una barra con bancos giratorios… era la típica imagen de película de NY de los años 50 (era como estar dentro de Volver al Futuro! Jaja)… de noche volví al departamento, caminé más de una hora para regresar y me di cuenta cuánto había recorrido en solo un día… caí rendido sobre mi cama.

Al día siguiente me despertó una leve luz del sol entre nubes, creí que tiempo había mejorado, pero no era así… de todos modos salí a la calle, ya no llovía pero seguía nublado, húmedo, volví a mi maratón turística, tomé el subte hacía Queens, me bajé no sé donde… llovía otra vez, caminé, caminé más… volví a caminar mucho más, saqué fotos, al final no lograba ubicarme en el mapa, tomé un taxi hasta Meatpacking … recorrí la rivera del Hudson, los pintorescos barcitos, comí en Florent, recorrí algunas galerías de arte (cuando vi las fotos me acordé de vos amigo!!!), tiendas… Stella McCartney, Lucy Barnes, Alexander McQueen… (Adoré!!!) Compré algunas cosas… tomé un par de tragos en un bar con mucha onda, lleno de gente linda…, de a poco fue llegando la noche, llegue a Broadway…. Cuantas luces!!!! Había tanto para ver que necesitaba detenerme para poder mirar a mí alrededor y apreciar las cosas que veía… no alcanzaba con una simple mirada…



Ya de noche llegué a Empire State… estuve más de 20 minutos mirándolo de diferentes ángulos, observando atónito la grandeza, pensando en lo importante del lugar, en todas las historias que guardaría dentro de esas paredes, de ése lugar que todos alguna vez oímos o vimos… saqué fotos… la gente caminaba indiferente… adoré ver a la gente de NY cada cual en su mundo, con una actitud envidiable, comencé a fotografiar a la gente que pasaba a mi lado sin que se dieran cuenta. NY no es solo edificios, ni teatros, ni imágenes de grandes marcas, es la gente en sí… su gente, su estilo, su look, su actitud “cool” hacen una ciudad increíble… o será que la ciudad te consume tanto que genera esa actitud y ese look en uno sin darnos cuenta???...

Al final de la noche las lloviznas del día se hicieron lluvias interminables… los días siguientes fueron iguales, cubiertos de unas constantes lluvias, haciendo un NY sombrío, húmedo… pero en ningún momento una ciudad que pareciera triste, todo lo contrario, tanta energía, tanta luz, tanto color por más lluvioso o nublado que esté transforman lo triste de un día de lluvia en un paisaje hermoso digno de admirar…

Nunca voy a olvidar la tarde del lunes 15 de junio cuando bajo la lluvia agarré mi block de hojas de dibujo, mis lápices, una chaqueta y salí del departamento… con su mapa en mano habiendo ya marcado mi destino: Bryant Park… casa del NY Fashion Week… era como estar en un sueño, me senté y comencé a imaginar todo lo que pasaba por ahí, el anhelo de ser parte algún día de eso y reforcé aun más la decisión que tomé meses atrás de convertir en realidad mi sueño y comenzar a vivir de lo que amo, me sentí más fuerte que nunca, necesité un segundo para abrir mi block de hojas y comenzar a bocetar ideas que se convirtieron en pocos minutos en detallados diseños, olvidé las horas, algunas personas pararon a mi lado y miraron lo que hacía… me sentí bien… fue en ese lugar donde definí mi colección, donde terminé de centrar mis ideas, donde planifiqué mis proyectos, fue NY la ciudad que terminó de abrir mi cabeza y llenarla de ideas, ilusiones, proyectos, fuerza, colores, texturas, sonidos, brillos… más que nunca agradecí porque la vida me haya cruzado a ese amigo en mi camino que siempre supo qué cosas decir, más que nunca agradecí el haber abierto los ojos a todo lo que no me animaba a ver… me animé a creer que todo era posible si me jugaba por eso y comprendí todo lo que logré en tan poco tiempo, me sentí orgulloso de mi y de donde estaba parado.

Realmente adoré esta ciudad, se vino a mi mente la canción que acompañó mi vuelo “New York City Lights”… recordé el tema de Moby que lleva el mismo nombre (NY, NY), recordé todo lo que alguna vez había visto o escuchado de NY y me di comprendí las palabras escuchadas de esta ciudad, recordé la emoción con que ése amigo hablaba de NY y entendí que eso causa en todos, es magnífica, uno siente que comienza de nuevo, es una ciudad para amar, para vivir, para olvidarse de todo y dar paso a nuevos inicios.

NY, la ciudad que terminó de alinear mi vida al camino correcto, seguro volveré pronto ya que es la ciudad a la que está prohibido no volver.




(Ah…. Recorrí la ciudad con tu mapa en el bolsillo… y confieso: ME PERDI jajajaja!)




No hay comentarios: